domingo, 3 de enero de 2010

Conexiones en zona eurodance

¿Qué tienen en común grupos Double You, Corona y Ice MC, aparte de su particular estilo eurodance? Pues la cantante Alessia Aquilani, más conocida como Alexia, italiana que alcanzó el éxito a nivel internacional a mediados de los 90 con un número importante de hits.

Alexia empezó siendo voz de refuerzo de grupos como Double You y Corona, para pasar a ser la vocalista principal femenina de Ice MC. Su inconfundible voz se puede escuchar en éxitos como Think About The Way (1994), aunque no sea ella la que aparezca cantando en el vídeo oficial -algo habitual en los vídeos de canciones eurodance-.

Al año siguiente se lanzó a la aventura en solitario, y fue entonces cuando cosechó a los 28 años su primer gran éxito: Me and You (1995). Escuchemos una actuación en la Rai Due de esta guapa y jovial morena italiana donde, vestida de negro a juego con su pelo, no para de bailar y animar a los jovenes que se congregan junto a ella en la pista. Una voz potente, agresiva incluso, que desprende mucha energía y que incita a todos a ponernos de pie y saltar. Suponemos claro está que es un playback, porque ¿quién puede utilizar una voz tan clara y perfecta en un directo?

Al año siguiente sacó a escena sus otros grandes éxitos, Summer is Crazy y Number One. Merece la pena volver a escuchar los dos temas y ver sus respectivos vídeos. En el primero vuelve a mostrarnos su predilección por el negro en la vestimenta y las trenzas largas y morenas como su peinado favorito, mientras canta esta elegante y cálida canción dedicada a los locos veranos. En el segundo vídeo -igualmente de negro, trenzas largas, carmín en los labios, y en este caso con el cuerpo pintarrajeado de negro- nos demuestra por qué ella es la número uno en cuanto a profundidad vocal se refiere en esta enérgica y romántica canción, sin duda la mejor de su carrera, junto con Me and You.


En 1997 y 1998, respectivamente, lanzó las canciones playeras Uh La La La y Gimme Love, que fueron éxitos del verano y no dejamos de escucharlo allí donde íbamos de vacaciones. Temas fáciles, melosos, para un público más femenino, donde el amor es el tema central. Aunque son temas buenos, correctos, se echa de menos el potencial desperdicado de su poderío vocal y el enfoque a temas menos bailables y movidos, donde ella era la number one. En el segundo vídeo podemos verla ya con otro look, pelo corto, siempre morena, y apariciencia de chica más crecida, aunque siempre guapa.

Alexia vuelve en 1998, el cual sería su último buen año, a anirmar las pistas de baile con The Music I Like, un tema más cercano a sus orígenes -aunque algo suave para mi gusto-, donde por lo menos en el estribillo saca a relucir de nuevo su calidad vocal. Eso sí, embutida de nuevo toda de negro y con un peinado corto parecido al del último vídeo.

A partir de entonces no tendrá ningún éxito importante, pasando a partir de la década del 2000 a cantar pop italiano. En 1999 lanzó su single Goodbye, con un enfoque más pop, el cual para mi sería su despedida particular de este gozoso mundo del eurodance. ¡Adiós, Alexia, y gracias por los magníficos momentos que nos brindaste!.


R.O.C.

viernes, 1 de enero de 2010

Ruta Destroy, originalidad ante todo

Mucha originalidad, eso sí, es lo que había en la Ruta Destroy, también llamada Ruta del Bakalao, famosa ruta discotequera cerca de Valencia entre los años 80 y mediados de los 90, muy asociada al consumo de drogas. En las discotecas de la Ruta -como las famosas Barraca, Chocolate y Spook- se escuchaban sonidos vanguardistas y muy originales, muchas veces exentos de calidad, pues el objetivo principal que se buscaba era primoritariamente la diversión y la desinhibición de los jóvenes.

Sonidos oscuros y futuristas, como para entrar en estado de trance, sonaban con mucha fuerza. Por ejemplo, el tema New York de los alemanes MCL (Micro Chip League) -La Liga del Microchip, ¡menudo nombre!-, de 1987, con fuertes influencias kraftwerkianas. Original y electrónico vídeo.

También se escuchaban sonidos futuristas de grupos españoles, principalmente de la misma zona de Valencia. Es el caso del tema Straggler, de Achtung -German Bou & Rafael Garcia-, con un interesante ritmo, silbidos incluidos. También los valencianos Interfront hicieron su aportación con Out Of Sight (1992), con cierto parecido a la canción anterior, y posteriormente con Strange (1996). Escuchemos los dos primeros temas.

Y la originalidad se desbordaba sobre todo en los títulos que los artistas -generalmente valencianos- empleaban en sus canciones. Algunos tan curiosos como el Croack de Kike Boy, donde dentro de una música ratonera se escuchar el croar de una rana. Otros tan graciosos como el ¿Sabe Ya Quien Mató A Laura Palmer? o el Es Imposible, No Puede Ser ambos de 1991 y de Megabeat, un grupo valenciano integrado por Gani Manero, Julio Nexus & Fran Lenaers, que también empleaban otros nombres (como Invisible e Interfront, el grupo ya comentado antes). El primero, dentro del single Megabeat 5 - Balada Para Jet Harris, empieza directamente con la pregunta del título, incorporada en una melodía misteriosa. Y es que por aquel entonces media España estaba pendiente de saber quién era el asesino de Twin Peaks, toda una serie de culto. Ya en tono de guasa este grupo lanzó en 2005 un vinilo titulado Ya Sabemos Quien Mató A Laura Palmer, por si algún despistado no se había enterado todavía, con varios de sus temas más conocidos, entre ellos el ya nombrado Es Imposible, No Puede Ser, su tema más conocido. Escuchemos ambos temas de Megabeat, para el último la versión remix de 1991, donde aparte de repetir el título en español lo hace también en alemán y en inglés, seguramente para dirigirlo al público europeo.

Otros títulos originales responden al nombre bladerunniano de Boicamph Proyect (1993), a veces también llamado Boicamph Test, en clara alusión al test que ejecutan los agentes -blade runners- para detectar a los replicantes mediante el escrutinio de la respuesta ocular ante determinadas, y también originales, preguntas. El encargado de realizar este curioso test en clave de música es el valenciano Kike Jaen. Los españoles Binari utilizaron el título ¿Que Está Pasando? ¡No Os Marchéis! para preguntar a los clientes, en 1992, por qué se marchaban de la disco. Seguramente el DJ sería malo. Escuchemos ambos temas, pero vosotros ¡no os marchéis!.

Yo creo saber lo que pasaba en esa disco: que el DJ estaba pinchando Sube Que Te Llevo (1993) del grupo M.P.M, o lo que es lo mismo, María del Mar Soto, Pepe Moreno y Mariano Vera, y entonces o bien los clientes se iban al servicio a ponerse o bien salían de la disco llorando ante la profundidad de la letra. No obstante, como fue un himno bakaladero en su día, hay que escucharlo, al igual que el tema Animalaction de los italianos Paraje, que sonaba en las discotecas en ese mismo año, muy alegre y original en la letra: "¡Quiero un hombre! ¡Macho!"

Por último, este artículo quedaría incompleto si no apareciera el valenciano destroy por excelencia, Chimo Bayo, quien nos lanzó una ración de buenas Bombas en 1992, con el sonido habitual Chimo y su ya clásico grito de guerra "uuahh!", en un vídeo muy bien trabajado. Pero el sencillo que más se vendió, arrasando en Europa, fue el A Si Me Gusta A Mi (X-Ta Si, X-Ta No) de 1991, con el cual despedimos el artículo. El vídeo es todo un espectáculo "futurista" que no hay que perderse si se quiere echar uno unas buenas risas. Y es que bien podría ser una parodia de fin de año de Martes y Trece, embutido en unas botas de chico malo (a lo Bad de Michael Jackson), guantes de motorista, gorra roja y unas gafas oscuras que incorporan... ¡unas luces laterales!. Una auténtica bomba de cutrería, pero... ¡qué bien suena!. Esta sí me gusta a mi. ¡¡Juujaah!!

R.O.C.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Let the piano play

Y es que algunas canciones electrónicas van acompañadas de fondo por la notas de un piano. Es el caso del Top Gun Anthem, comentado en un artículo anterior, con Harold Faltermeyer al piano. Y ocurre en diferentes estilos. Ya en los 80 el grupo Hipnosis (a veces escrito Hypnosis), muy conocidos dentro del spacedance -subgénero del italodisco con connotaciones espaciales- y autores de temas como Droid y la versión del tema Pulstar de Vangelis, nos mostaron su particular inclusión del piano en este estilo musical futurista, el cual aporta un cierto aroma de jazz y, en suma, de elegancia. Se trata de Automatic Piano, de 1987.

El efecto piano se puede obtener también a través de un teclado/sintetizador en modo piano, lo cual parece ser el caso del tema interpretado por DJ Bobo y VSOP (Vienna Symphonic Orchestra Project) 10 años más tarde, 1997, con Shadows of the Night. En la versión B & B Remix se aprecia el piano con mucha más frecuencia y claridad que en la versión clásica instrumental (Classic Instrumental Version), pero tendremos que contentarnos con escuchar esta última -en el cual destacan los instrumentos de cuerda- al no estar disponible la anterior. No obstante, añadiremos un vídeo de DJ Bobo donde se escucha ampliamente el piano en una versión remix instrumental -el vídeo empieza a partir del segundo 40-.

Pero, ya dentro de la escena dance, es en el género dream house donde el piano tuvo una gran repercusión, especialmente entre 1995 y 1997. El nacimiento del mismo se debió en gran parte al éxito del single de Robert Miles, Children, el cual no dispone de letra -ni falta que le hace-, pero que destila calidad en cada nota de piano. El original vídeo visiona los paisajes que recibe una niña desde la ventanilla de un autocar. Un viaje para soñar.

En este género destaca también un grupo menos conocido, Imperio, pero que personalmente es mi favorito en este género para soñadores. El nombre de esta banda austríaca procede de la gran afición de su fundador, Norbert Reichart, por todo lo relacionado con el latín y el Imperio Romano. En 1996 el grupo austríaco compuesto por Norbert -quien ya recibía clases de piano a los 6 años- y Manuela Ray como vocalista, lanzó el álbum Return To Paradise, el cual incluía Atlantis, muy romántico y con algún "apunte" submarino, y para mi el mejor tema dream house hasta el momento: Cyberdream, donde nos adentramos -a través de un interfaz virtual- en un viaje futurista a, cómo no, el Imperio Romano a toque de piano. Magia y fuerza se desprenden de la voz de Manuela, que nos sumerge en este mundo virtual tan particular, un mundo dentro de nuestros sueños.

Seguimos soñando de la mano de los grupos Zhi-Vago y Piano Negro. Los primeros, alemanes, se dieron a conocer con su primer single, el famoso Celebrate The Love. A continuación compusieron Dreamer, con menos éxito pero que merece mucho la pena detenerse a escucharlo, ¡realmente delicioso!. Los segundos, Piano Negro, bastante desconocidos, compusieron un tema más tribal, que nos permite soñar en otro continente, In Africa.

Los acordes del piano también se emplean en el dance actual. En 2003 el grupo germano Magic Affair nos traslada con Fly Away a la mismísima (y "serenísima") Venecia, ya con una música más bailable y marchosa, más apoyo de graves, pero con un reposo dream aportado por el siempre elegante piano -en este caso muy parecido al empleado en Celebrate The Love-. Escuchemos la versión Yanou Remix y dejemos volar la imaginación en este fabuloso viaje por las calles de Venecia.

En 2008 Eric Prydz nos lleva a soñar a territorio apache con el vídeo de su single Pjanoo, un tema ya más electrohouse, elevador y refrescante -sobre todo para el protagonista del vídeo-.

Bueno, siempre que con ello mejore la canción, dejemos que el piano siga sonando y acompañándonos, o en otras palabras, como dirían en el Rick's Café: "Tócala otra vez, Sam".


R.O.C.

jueves, 17 de diciembre de 2009

'Discoparade': italodance en las ondas

La música de baile, entendida en sentido amplio, siempre ha tenido dos conductos de difusión que se alimentan mutuamente: los temas que por el día se emiten en la radio, de noche se gozan en las pistas: el consumo más o menos pasivo y privado que se disfruta en casa a través de las ondas, pasa a ser en pubs y discotecas colectivo y casi antropológicamente ritual, porque preludia los ritos de apareamiento. A su vez, los buenos recuerdos de la madrugada asociados a una música concreta llevan a que se demande otra vez su emisión en los circuitos radiofónicos, con lo que el círculo se cierra.

En el caso del estilo musical que nos ocupa últimamente, el italodance, fue decisiva la labor difusora en su país de origen del programa 'Discoparade', que se emitía en una cadena local del noreste peninsular, llamada Discoradio. Espacio presentado en sus comienzos por Dario Desi (1988-1990), fue sin embargo en la etapa de Marco Ravelli (1990-2005) cuando alcanzó su esplendor. Allí obtuvieron enorme popularidad autores como Eiffel 65, Gigi D'Agostino o Molella.

Una particularidad de 'Discoparade' era que hacía una clasificación todos los sábados, a las dos de la tarde, de las veinte canciones más bailadas en Studio Zeta, la discoteca más grande de Lombardía. Además, todos los fines de año -normalmente el propio 31 de diciembre-, Marco Revelli presentaba un 'Discoparade' especial con los treinta éxitos más bailados durante el año que iba a terminar, y entre ellos predominan los italo, aunque no sólo, música patria al fin y al cabo. A través del siguiente enlace wikipédico pueden consultarse las listas correspondientes al periodo 1997-2005, cuando se vivió el auge del italodance: un tesoro que debemos evaluar detenidamente. Diré antes de nada que el ya clásico entre los creadores de este blog CD 6 está muy representado (si no me equivoco, he llegado a contar hasta diez temas).

F. J. E.

martes, 8 de diciembre de 2009

Italodance, na ni na na nao

En el artículo anterior hacíamos breve mención a este estilo musical italiano creado a finales de los 90 por Gigi D'Agostino como una evolución del eurodance, y con un predominio de sonidos agudos y las distorsiones vocales. Canciones muy alegres y temática simplista, a veces playera, de un estilo al que le debemos qué menos que un artículo en este blog.

Si claramente la figura de Gigi resalta por encima de cualquier otra en este estilo, no haremos más mención de él que la referencia al artículo "Tiempo de 'mon'", de obligada lectura para cualquier amante del dance de los 90. Seguramente en el podio del italodance le acompañan Prezioso y Eiffel 65 -como curiosidad, la primera parte del nombre del grupo, Eiffel, salió aleatoriamente de un programa de ordenador-.

Prezioso es un dúo de dos hermanos italianos, Andrea y Giorgio Prezioso, que destacaron junto a Alessandro Moschini (Marvin), formando el trío Prezioso feat. Marvin, los cuales revolucionaron en 2003 a Italia -y Europa- entera con su hit Voglio Vederti Danzare, versión del éxito de Franco Battiato, y con Tell Me Why, su primer éxito conjunto en 1999. Veamos las caras del trío en este último vídeo, y la morena a la que preguntan, con altavoz en mano, eso de...

Tell me whyyyy you won't love,

whyyyyy my love.

Si bien el tercer puesto en italo dance se lo debería llevar, en cuanto a notoriedad, Eiffel 65, yo se lo regalaría gustoso a un italiano gamberro, Paolo Ferrali, que me tiene fascinado con su originalidad y sus sonidos extremadamente agudos. Conocido en el entorno musical como Mabel, alcanzó su mayor éxito con Disco Disco (1999), aunque yo personalmente me quedo con ese toque de chulería de su segundo hit Bum Bum (2000) y la originalidad de su vídeo, ¡fenomenal!

Otros artistas italo dance a destacar son DJ Lasha y Gabry Ponte. El primero compuso Giulia, un tema en italiano muy conocido allí. El segundo, ex-componente de Eiffel 65, hizo un remix convincente, con un vídeo que hipnotiza -no sé si hipnotiza más la música o los bailes de la agradable morena-.

Los Paps 'n' Skar, con su Turn Around (2000), con eminente influencia del Blue (1999) de Eiffel 65 (así lo atestiguan el mismo empleo de los vocoders), y Lady Violet, con Inside To Outside (1999), continuan la senda italodance con esas voces distorsionadas. Me quedo con la señorita Violeta y su pegadiza versión del tema original ochentero de Limahl.

Por último, no quiero acabar este artículo sin hacer mención a la canción por la cual he puesto el título al mismo. Se trata de Sing a Song Now Now, una canción de A.C. One, quien es ampliamente conocido para los amantes del italodisco. Se trata realmente de Alberto Carpani, o lo que es lo mismo, Albert One, quien compuso ese gran For Your Love en plena cresta del italodisco, 1986. Para quien no le conozcáis de vista, es el gordito que acompaña a la negrita en el vídeo. Como no podía ser de otra forma, su voz aparece distorsionada, cosas del italodance. Bueno, escuchemos este temazo que bien podría haber entrado en el artículo "Altamente pegadizas" de mi amigo y co-fundador de este blog.

sing a song now now, na ni na na nao
sing a song now now, ni na na nao

R.O.C.

Breve recorrido por la música electrónica

Hagamos un ejercicio de historia musical electrónica. Primero fue Kraftwerk, pionero de los sintetizadores que lanzaron allá por 1974 su disco Autobahn, totalmente vanguardista por entonces, al que siguió en 1975 Radioactivity.

A finales de los 70 ya nos encontramos con un uso extendido del sintetizador, tanto en la música disco (e.g. esos fantásticos The Chase y From Here To Eternity, ambos de Giorgio Moroder), como en sus vertientes más enfocadas al baile, el euro disco (por ejemplo, Silver Convention y su Fly Robin Fly "...up up to the sky"), y el space disco (Cerrone y su Supernature, o el fenomenal Theme From Star Wars de Meco), también de finales de los 70 y tratado ya en artículos anteriores, orientada plenamente hacia la ciencia ficción.

También a finales de esta década nació el new wave electrónico, conocido por entonces como Cool Wave (Ultravox), entre 1978 y 1980, que evolucionó allá por 1981 en techno-pop, también llamado synth pop, con grupos como Depeche Mode y canciones como Just Can't Get Enough.

El techno-pop (o tecno-pop) derivó a mediados de los 80 en ciertos países europeos no británicos (Canadá incluido, con el llamado Canadian disco representado por el Living On Video de Trans-X) hacia el italodisco, especialmente en Italia (Den Harrow, Spagna, Baltimora, Sabrina), Alemania (C.C. Catch, Fancy, Modern Talking) y España (Azul y Negro). Este último estilo musical, sencillo, melódico y bailable, muy apreciado en este blog, también evolucionó, especialmente en EE.UU., en el Hi-NRG (High Energy), un estilo más enérgico, con mayor abundancia de graves y un toque más disco -no hay más que escuchar el tema homónimo de Evelyn Thomas, High Energy-.

A comienzos de los 80 también nació en Detroit el sonido techno de la mano del trío de Belleville -The Belleville Three-, al cual ya dedicamos en su día otro artículo. Concretamente el primer tema considerado techno es el Alleys Of Your Mind (1981) de Juan Atkins -integrante del mencionado trío- bajo el nombre de Cybotron.

Ya a finales de los 80 tenemos un estilo house desarrollado, con grupos como Inner City (creado por Kevin Saunderson, otro integrante del trío anterior) con sus singles Big Fun (1988) y Good Life (1989), y Black Box con el ya clásico Ride On Time (1989).

Entramos en la década de los 90 con música más bailable y más alegre si cabe: aparece el eurodance, surgido en Europa. En esa década artistas como 2 Unlimited, Haddaway, La Bouche, Alexia, Ice MC y Masterboy nos ponen las pilas en las pistas de baile. Con influencias del italodisco, house y hip-hop, las canciones eurodance suelen estar formadas por partes con vocales femeninas (los coros) y partes de rapeo masculino, todo intercalado con frenéticos y animados sonidos electrónicos.

Ya a finales de los 90 aparece el italodance -también llamado Nu Italo Disco-, una variante del eurodance que cobra fuerza en Italia y que incorpora un sonido bastante "metálico", con predominio de agudos, vocales distorsionadas con vocoders, una temática despreocupada, coros fáciles y, sobre todo, un género muy positivo y elevador. Gigi D'Agostino es considerado el creador de este estilo -inicialmente llamado Mediterreanean Progressive-, después seguido de interesantes grupos como Prezioso y Eiffel 65 -¿quién no se acuerda de su famoso Blue (Da Ba Dee)?-.

Igualmente a finales de la década de los 90 surge el euro-trance, especialmente en Alemania, Holanda y Bélgica, con grupos como Sash! y ATB. Entre 1997 y 2003 triunfa el vocal trance, una música euro-trance con vocales, donde destacan Lasgo, Milk Inc., Sylver, Orion Too, Fragma, Dee Dee, Ian Van Dahl y Astroline (Sash! también). Las canciones de estos grupos, mayoritariamente belgas, son a veces conocidas en España con el término "cantaditas", canciones generalmente fáciles, pegadizas, de vigorosa voz femenina, y sobre todo, muy frenéticas, con cierto toque trance de fondo. Canciones de algunos de estos grupos también son consideradas a veces eurodance (por ejemplo, algunos temas de Kate Ryan).

Por tanto, normalmente la etiqueta "euro" que antecede a diferentes denominaciones musicales (eurodance, eurotrance, eurodisco) hace referencia a que el origen de la música es europeo, pero no británico, mayormente comercial y que en muchos casos llegó a ser conocido o importado en Gran Bretaña y en EE.UU. De forma parecida, el término "italo" (italodisco, italodance) se suele emplear para aquellas vertientes musicales derivadas del término al que antecede, siendo de origen principalmente italiano, y un género todavía más sencillo y alegre -más playero- que el equivalente "euro".

Actualmente los estilos eurodance, italodance y euro-trance están, lamentablemente, un poco desfasados. Ahora predomina el trance -puro y duro- y sobre todo el electro-house, con David Guetta, Benny Benassi y Eric Prydz a la cabeza. Derivado del house, emplea a menudo sonidos de guitarras distorsionadas, a veces de piano, y fuertes graves.

Y sobre todo, lo que más se lleva en esta década que a punto estamos de abandonar es la revisión y actualización de temas techno-pop ochenteros y eurodance noventeros. Y es que los fundadores de este blog reconocemos que lo que más abunda ahora es una falta de originalidad preocupante (salvo honrosas excepciones, como Guru Josh Project), y sí, echamos mucho de menos que no nos pongan en los bares música dance como la que se hacía en los 90, la gloriosa década dance.

R.O.C.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Alta inspiración

Actualmente un reducido número de artistas no dejan de sorprendernos con auténticos "pelotazos", término makinero utilizado en ciertas emisoras dance del país. Este es el caso de David Guetta, que no para de componer buenos temas. Si hace poco nos entusiasmó con su When Love Takes Over, Kelly Rowland a las voces, ahora vuelve a apuntar alto con otra fémina, Rosie Rogers -para mi una desconocida-, con Without You. Tema poderoso y animado. Creo que llegará alto en las listas, como acostumbra.

Pero quien realmente está en la cima de la ola es Guru Josh, quien bajo el nombre Guru Josh Project está lanzando auténticas bombas acústicas. Ya arrasó el año pasado con Infinity 2008, versión del clásico homónimo del 89 -¡y yo que pensaba que era del 90!-, que se escuchó en todos los bares y discotecas del país, a todas horas, y aún se escucha. Y vuelve con fuerza. Con Crying In The Rain nos muestra un completo paisaje musical.


Y especialmente con un tema que estoy seguro va a dar mucho que hablar, quién sabe si igualará el éxito de Infinity 2008. Hablamos de Eternity, con un estilo similar al Infinity -¿será por el saxo de fondo?-, más fresco al ser un tema original, pero ambos igualmente gloriosos, esas canciones que te invitan a levantar las manos al cielo, cerrar los ojos, soñar y volar alto, muy alto.

Guru Josh, de un "pelotazo" a una bomba, del infinito a la eternidad.

R.O.C.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Sonidos del Universo

Nos referimos obviamente al último álbum de Depeche Mode, grupo de referencia en la música electrónica. Esta banda británica promete deleitarnos mañana en el concierto del Palacio de los Deportes de Madrid, dentro de su gira Tour of the Universe. Afortunados que somos, los aquí fundadores del blog asistiremos con gran expectación ante lo que esperamos sea un glorioso directo.

Recientemente elaboré una recopilación -un único CD- de los mejores temas de Depeche. No faltan los grandes clásicos Just Can't Get Enough, Never Let Me Down Again, Personal Jesus, Strangelove, Enjoy The Silence, etc. De esta selección me gustaría destacar también un tema que me hipnotiza cada vez que lo escucho: Behind The Wheel, dentro de su álbum Music For The Masses (1987), uno de sus mejores discos. Hipnótico, sí, es el mejor adjetivo que se me ocurre, aparte de oscuro y envolvente, lo cual es ya inherente en ellos.

Sin embargo, y debido a la limitada capacidad del disco compacto, sólo pude incluir 19 temas, y me dejé en el tintero otros que bien podían haber entrado, por ejemplo Martyr (2006), Suffer Well (2006) y especialmente Walking In My Shoes (1993). Escuchemos este último, dejémonos envolver por esta enérgica melodía.

Por último, no debemos olvidar que el disco central de la gira es el Sounds of the Universe, un álbum interesante aunque inferior a sus clásicos. Seguro que tocan unas cuantas de sus canciones, como Hole to Feed, In Chains o el mejor del disco, Wrong. ¿Estaremos equivocados al decir que lo vamos a gozar mañana en el concierto? No lo creo...

R.O.C.

sábado, 18 de julio de 2009

One Hit Wonders (II), poderío germánico

Desde Alemania también nos han dejado varios éxitos. El grupo Rheingold nos dejó su éxito, a nivel local, Dreiklangsdimensionen -a saber a qué dimensión se refieren, eso lo dejo para los germanófilos-. Se trata de un tema de 1980 perteneciente a la llamada Neue Deutsche Welle -o la Nueva Ola Alemana, estilo mezcla del punk y el new wave británicos- y que les llevó a la posición 17 en las listas alemanas (el puesto más alto alcanzado hasta la fecha por una canción de este género). Un tema suave, envolvente, agradable de escuchar -aunque utilice el alemán, idioma por lo general duro y tosco-. Dejémonos llevar a esa dimensión, sea cual sea.

Un éxito mayor en las listas alemanas alcanzó el single Das Omen - Teil 1, de los alemanes Mysterious Art, de efímera existencia -1988 a 1991-. Más enérgico y bailable, bastante más tardío (1989) y de más calidad, este magnífico tema vendió en Alemania la nada despreciable cifra de 400.000 copias, alcanzando el número 1 y siendo allí el single de mayor éxito en 1989. Tema que recuerda de alguna manera a los también alemanes Propaganda. Poderio rubio de la vocalista principal, que dió soporte a la otra rubia, la mismísima Madonna, en el Blonde Ambition Tour, allá por 1990.

Al igual que la canción, el vídeo desprende mucha energía, y mucho terror. Predominan los colores negros y rojos satánicos, letras de demonios, fantasmas, monstruos y de profecías (omen). De hecho se permiten intercalar un trozo de lo que parece Carmina Burana. En definitiva, un estupendo collage.

Por último, y de la misma forma que en el anterior artículo, os dejo con otro tema de esta banda, Carma - Omen 2, la segunda parte del anterior, un éxito menor que alcanzó el número 9 en las listas alemanas. Un intesante tema, más oscuro y germánico, pero igualmente enérgico.


R.O.C.

viernes, 17 de julio de 2009

One Hit Wonders (I)

Por one-hit wonders se conoce a aquellos artistas que se les conoce casi exclusivamente por un único éxito o hit musical. Esto es, si decimos el nombre de una banda one-hit wonder y sólo se nos viene a la cabeza una canción, posiblemente se trate de un one-hit wonder -suponiendo, claro está, un cierto nivel de cultura musical-. Esas parejas autor/canción han contraído matrimonio y conforme pasa el tiempo es más difícil separarles, más difícil es que obtengan otro hit. Se irán a la tumba con sólo un single en el bolsillo.

Existen multitud de one-hit wonders, muchos de ellos ampliamente conocidos: la alemana Nena con sus 99 Red Balloons, The Buggles y su nostalgia de la radio en Video Killed The Radio Star, Michael Sembello y su altamente bailable Maniac, las cuatro morenas de 4 Non Blondes y su What's Up, Berlin con Take My Breath Away, etc. Pero en este primer artículo, y los consecutivos, dedicados a los one-hit wonders nos centraremos más bien en grandes desconocidos pero que son autores de pequeñas joyas con grandes dosis de sintetizador.

Device fue una efímera banda americana - de 1986 a 1987- compuesta por dos vocalistas, Paul Engemann y la también teclista y bajo Holly Knight. Hanging on a Heart Attack (1986) fue su único éxito -alcanzó un Top 40 en EE.UU-. Su original -y estupendo- vídeo muestra a sus integrantes con peinados, atuendos y maquillajes plenamente ochenteros interpretando la canción en una especie de almacén regado con una luz azul blanquecina y una inquietante niebla, un ambiente totálmente gótico en el que no faltan incluso llamaradas. La melodía es sublime, sonido poderoso, elegante y con toques de misterio, pues a veces no sabes si estás en el cielo o en el infierno. Sobrecogedor, no te dejará indiferente -a mi me crea adicción-.

El segundo one-hit wonder está precisamente muy relacionado con el grupo anterior. Se trata del grupo Animotion, también estadounidense, que alcanzó el puesto 6 en el U.S. Billboard Hot 100 de 1985 con la obsesiva Obsession.

La relación entre las dos bandas es múltiple. Por un lado las dos formaciones emplean la fórmula efectista de dos vocalistas, masculino y femenino en ambos casos, en sus canciones. Por otro lado, la vocalista de Device, Holly Knight, es co-compositora de Obsession -Holly Knight de hecho fue una prolífica compositora, que escribió temas para Pat Benatar (Love is a Batterfield), Tina Turner (ni más ni menos que su mejor tema, The Best), Heart y Aerosmith entre otros-, y de otro fantástico tema -que no fue éxito- de Animotion, I Engineer. Más aún, el otro vocalista de Device, Paul Engemann, ha sido integrante de la propia formación Animotion desde 1988 a 1990 -fecha en la que se disolvió la formación-, participando en un interesante single, Room to Move.

Animotion se reagrupó en 1996 y actualmente continuan en escena. Aunque Animotion sea considerado un one-hit wonder se trata de una banda que tiene otros temas interesantes, entre ellos los anteriormente comentados -I Engineer y Room to Move- y también otros como I Want You y Let Him Go. Me quedo con el primero, con el que sospechosamente me siento relacionado y que aunque no haya sido un éxito me considero en la obligación de "pincharla", todo sea por la salud de vuestros oídos, ávidos de buena música electrónica, aunque en este caso el vídeo tiene un mediocre sonido, con lo que recomiendo conseguirla por otras vías -legales, claro- y escucharla en toda su "pureza sintética". Porque también en los "no-hits" encontramos buenas canciones.

R.O.C.