lunes, 5 de enero de 2009

Sintetizadores de película

Sintetizadores grandes, enormes, los utilizados en las bandas sonoras de películas de los 80. El otro día sin ir más lejos vi Top Gun, no la veía desde pequeño, y me reencontré -recuerdo degustándola antaño en cinta- con una espectacular banda sonora, llena de estos generadores de sonido sintético que tanto nos apasionan a los creadores de este blog. En estos casos tengo la sana costumbre de, una vez acaba la película, aguardar hasta ver los títulos de las canciones de la banda sonora, con el compositor, productor y cantante, y descubrí interesantes datos que confirman a la BSO de Top Gun como un punto neurálgico, un hito, en las bandas sonoras de los 80, al participar tres grandes compositores, autores de importantes BSO de la época: Kenny Loggins, Harold Faltermeyer y, muy especialmente, Giorgio Moroder.

Empecemos por mi favorito, el compositor y productor italiano Giorgio Moroder, un asiduo de los sintetizadores, y por la posiblemente mejor canción de Top Gun, por lo menos la de mayor éxito y la más conocida, Take My Breath Away, escrita por Giorgio Moroder y cantada por la banda californiana Berlin, que con la voz de su vocalista Terri Nunn nos desarma en el vídeo musical subida a lomos del F-14 Tomcat de Tom Cruise.

Giorgio Moroder ya era muy conocido por entonces (Top Gun es de 1986). En la década de los 70 había lanzado varios álbumes e intervenido en numerosas bandas sonoras de películas. En 1978 compuso la banda sonora de El Expreso de Medianoche (1978) con su portentoso tema The Chase -del cual ya hemos gozado en otro artículo-. Ese mismo año, intervino en la BSO de Battlestar Galactica. En 1982 se encargó de la banda sonora de El Beso de la Pantera (Cat People), con una Nastassja Kinski arrebatadora, incluyendo el tema central Cat People (Putting Out Fire) con voces y letra de David Bowie. Al año siguiente, 1983, se encargó de la BSO de Scarface, con un interesante e inquietante tema, el Tony's Theme, oscuro como la película.

Moroder tiene a sus espaldas grandes éxitos en bandas sonoras, aunque la mayoría del público desconoce por completo su participación. ¿Quién sabe que este gran artista italiano es el compositor del tema principal de la mágica La Historia Interminable? La gente como mucho le suena Limahl, el vocalista de la canción, cantante principal de la banda inglesa Kajagoogoo. ¿Alguno se atreve a afirmar que sabía perfectamente que la canción Flashdance... What a Feeling, de la película Flashdance, está compuesta por Giorgio Moroder, y no Irene Cara, quien únicamente la interpreta y pone letra? Pocos, seguramente. Muy pocos. ¿Quién diría que la famosa canción Call Me, de Blondie, utilizada para la película American Gigolo (1980) y posteriormente empleada en otras películas como La Novia de Chucky, es en realidad una canción compuesta por Deborah Harry, la vocalista de Blondie, y Giorgio Moroder? Casi nadie, me parece. Escuchemos alguna de ellas para captar la música sintética de calidad que Moroder nos propone.

En 1984 Moroder trabajó con Philip Oakey, cabeza de Human League, resultando el hit Together in Electric Dreams, para la película homónima. Fue sin embargo tanto el éxito de la canción que relegó a la película a un segundo término. Canción optimista con un "toque" Human League -de hecho erronéamente se cree a menudo que es obra de este último grupo-. También Moroder compuso con Melissa Manchester la canción Thief Of Hearts para la película homónima (la película se llamó en el mercado español Ladrón de Pasiones) de 1984.

Por último, también merece la pena escuchar otras dos canciones de Moroder, en este caso instrumentales, de bandas sonoras. La primera, Night Drive, de American Gigolo, se trata de una variación del tema Call Me. La segunda se trata del Love Theme de la película Flashdance.



Siguiendo con Top Gun descubrimos a otro de los grandes, Harold Faltermeyer, compositor y teclista que está íntimamente ligado a Moroder al participar con él en numerosas bandas sonoras, el primero como teclista y el segundo como productor. En Top Gun Harold Faltermeyer participa en el Top Gun Anthem, el tema central de Top Gun, una canción instrumental rock. En el vídeo aparece tocando el piano, junto con Steve Stevens a la guitarra. Inspiradora. También en la misma película Faltermeyer escribe la canción Mighty Wings para que la interprete la banda americana Cheap Trick. Muy marchosa, ideal para los combates aéreos.

Pero Harold Faltermeyer es incluso más conocido por su canción Axel F., tema principal de Superdetective en Holywood, con un gran empleo de sintetizadores. Melodía altamente pegadiza. Aprovechemos para ver el vídeo musical de otra gran canción de esta película, en este caso titulada The Heat Is On, de Glenn Frey, muy ochentera.

Siguiendo con Top Gun, el tercer gran artista que participa es Kenny Loggins, famoso por su canción Footloose de la película homónima. Danger Zone, para muchos el tema central de Top Gun, una canción enérgica, poderosa, en la cual también participa el omnipresente Giorgio Moroder, al ser el compositor, y dejando a Kenny Loggins la ejecución. También destaca el tema Playing With The Boys -éste enteramente de Kenny-, que se puede escuchar cuando juegan al volleyball sin camisetas, para enseñar un poco los cuerpos de los chicos guapos del momento, Tom Cruise y Val Kilmer. Kenny Loggins también participó en otras películas, por ejemplo con el tema Meet Me Halfway de la película Yo, El Halcón. Veamos el vídeo musical de las dos canciones de Top Gun en las que participó.

Como estamos hablando de sintetizadores de película no quiero acabar el artículo sin hablar de un gran artista de los sintetizadores para series de televisión. Jan Hammer y su participación en la banda sonora de Miami Vice conocida en España por Corrupción en Miami merecen esto y más. Veamos el vídeo de inicio de la serie, el Miami Vice Theme, donde truenan las cajas de percusiones y los sintetizadores hablan por sí solos, y que nos daba paso cada semana al inicio de las aventuras, mayormente desventuras, de los duros policías Ricardo Tubbs y Sonny Crocket en aquellas tierras de cuerpos bellos y vestimentas cutres. Escuchemos también el Crockett's Theme que nos propone Jan Hammer, utilizado para los momentos de desgracia de Sonny, generalmente muerte de un querido. Sonidos más tristes, sintetizador lloroso.

En resumen, sirva este artículo para motivar el visionado de Top Gun, Ídolos del Aire. Una gran película. Una enorme banda sonora.

R.O.C.

La originalidad del dance actual, en crisis?

Queda patente la manifiesta falta de ideas en el dance del nuevo milenio, partiendo de que una gran parte de las canciones dance que ahora escuchamos son un remix de canciones dance de los 90 o bien versiones dance de temas tecnopop de los 80; si bien me doy cuenta de un gran desconocimiento por parte del público de que aquellos temas tan geniales que el DJ de turno está pinchando realmente no son versiones originales sino meras revisiones actualizadas a los gustos del momento, normalmente con toques latinos y sensuales, o con ese tamborileo de graves con que nos tienen últimamente acostumbrados -la verdad es que generalmente ni los propios DJs, normalmente veinteañeros, conocen la versión original, todo una pena-.

Estos petardeos de graves, que nunca han acabado de convencerme, son patentes por ejemplo en el tema Infinity 2008, remix de DJ Klaas, versión actualizada del Infinity de Guru Josh, de 1990. Escuchemos en paralelo los dos temas y decidamos cuál preferimos, si el estilo y la magia de la original (pura nostalgia) o la más contundente versión actual, impregnada también de ese toque sublime, casi épico, que impregna el saxofón cada vez que entra en escena, pero estropeado en algunos puntos por la matraca de bajos.

Esta falta de originalidad actual queda también impresa en los vídeos musicales. Ya en los vídeos anteriores se pueden contemplar las diferencias: mientras que en el nuevo milenio parece que necesitan enseñar chicas semidesnudas, barbies recién salidas de quirófano -¿alguien entiende a qué viene ese streaptease erótico delante del televisor, con martillo incluido?-, en la década de los 90 se centran en la fiesta, gente bailando y pasándoselo bien, chicas monas pero ante todo alegría y diversión, mucha fun y tiempo de 'mon'; mientras que en la década de los 80 queda reflejada la elegancia, el estilo, el romanticismo.

Veamos el vídeo musical de Valiere, de Steve Winwood (1982), y comparémoslo con la versión actual de Eric Prydz titulada Call On Me (2004), en referencia al segundo estribillo que se repite en la original. Un vídeo erótico el de Call On Me, más allá de la sensualidad; sí, están todas las chicas muy buenas y a los chicos nos gusta el vídeo pero, nuevamente, ¿es necesario que hagan ese vídeo con movimientos pélvicos exagerados, pechos a rebosar, cuerpos sudorosos, toqueteos y golpes en el trasero incluidos?. Por contra, el más casto y puro vídeo de los 80 sólo nos muestra la belleza de la tal Valerie en su rostro y su movimiento de cabello, sensual sí, pero elegante también. Creo que la canción no necesita nada más.

La falta de originalidad afecta incluso a los propios grupos dance de los 90 que, impotentes por reecontrarse, emplean la fórmula barata de versionar en el nuevo milenio alguno de sus éxitos. Es el caso de 2 Unlimited, uno de los grandes de los 90, que ha versionado dos de sus grandes éxitos bajo el nombre de No Limit 2.3 (2003) y Tribal Dance 2.4 (2004), honrosa versión esta última, no así la primera. También el grupo Amen! -conocido también como Amen! UK- versionó, o más bien destrozó, en el 2003 su hit Passion. Se vuelve a demostrar lo comentado: las imágenes de los vídeos llenas de originalidad y estilo en los 90 versus cuerpos esculturales y sensualidad en los 2000; sonidos limpios y pureza electrónica en los 90 frente a distorsión sonora en la presente década -¿cómo han podido apagar y distorsionar lo mejor de la canción original, esos subidones de adrenalina electrónica, y disfrazarlos tras esos bastos graves?-. No pueden ser considerados más que unos herejes, unos vendidos, como podréis comprobar (a la izquierda la herejía).

El toque latino también se refleja en las versiones dance modernas, debido a la gran inmigración y al éxito de lo latino en el mundo anglosajón. Un buen ejemplo es este Ritmo de la Noche (Latin House Mix) que realizó Chocolate en el 2007, versionando al famoso tema de Mystic (1990). Sumerjámonos en la noche latina y en sus ritmos hipnóticos, sexies, veraniegos....

Existen otras muchas revisiones que bien se han acercado a la calidad de la original -o por lo menos le han dado un toque diferente, más bailable, como el Voyage, Voyage de Kate Ryan versionando el famosísimo tema ochentero de Desireless-, o bien incluso la han llegado a superar, como ese magnífico Because The Night de Jan Wayne (2002), versionando el tema homónimo y rockero de Patti Smith de 1978. Otra interesante versión dance fue la que realizó Co.Ro feat. Taleesa en 1992, que alcanzó Nº1 en España, con coros incorporados del ochentero Master and Servant de Depeche Mode. Merece la pena escuchar estas dos versiones dance que se llevan 10 años de diferencia y ver sus vídeos musicales, donde quedan una vez más palpables las diferencias visuales de ambas décadas.

En definitiva, y aunque parezca lo contrario, sí me gusta que hagan versiones dance de temas de los 80, o versiones actualizadas de temas dance noventeros, porque así es mucho más probable que lo escuchemos en los bares en la fiebre del sábado noche, si bien reconozco que en la mayoría de los casos no llegan a la suela de la original y me quedo con ganas de ir a donde el DJ de turno y decirle: "¿pero tú, patán, no sabes que esto es una versión cutre de un maravilloso tema noventero de...? ¡Ya nos la estás poniendo!"


R.O.C.

viernes, 19 de diciembre de 2008

Desde Asia con calor

No, no es el título de una nueva película de James Bond, ni la continuación de aquella mítica Desde Rusia con Amor con un gran Sean Connery. Realmente esta banda de rock con toques electrónicos creada en 1981 con nombre de continente nos llega desde Inglaterra, formada por miembros veteranos de otras bandas, como Roxy Music o The Buggles. Y nos llega con mucho calor, el que infundieron en 1982 con Only Time Will Tell o con su éxito Heat Of The Moment y la que por su título podría considerarse su continuación, The Heat Goes On, al año siguiente. Arden las guitarras, algo menos los sintetizadores, pero en esencia se desprende calor, un calor necesario en este otoño de nevadas en el que estamos inmersos.



R.O.C.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Trance, DaNCe con tres letras

Tres letras, sólo tres, dan para mucho, desde utilizarlas como artículos y pronombres, por ejemplo, hasta combinarlas de manera pseudoaletoria para formar el nombre de un grupo de música dance. Numerosas bandas han optado por este último procedimiento para darse a conocer internacionalmente en vez del más usual como es el escoger una combinación de palabras del diccionario y/o nombres propios.

Normalmente la elección final consta de 2 consonantes y una sóla vocal, así lo demuestran grupos como OBK, GEM con sus éxitos Quiero Volar y Yo Te Siento Así, o ATC y su hit Around The World (La La La La La). También abundan los grupos con 3 consonantes: los famosos ingleses KLF, THK con su éxito Feel So Good, XTM y su Fly On The Wings Of Love. Ya más raro es encontrarse grupos con 2 ó 3 vocales, aunque los hay: los americanos Iio, famosos por su tema house Rapture, el cual merece la pena escuchar.


Curiosamente son grupos de música trance los que más utilizan esta forma de denominación. Así el DJ alemán ATB (André Tanneberger), considerado uno de los mejores del planeta, es un auténtico artista de temas trance. Su primer éxito 9 pm (Till I Come), con voces de la española Yolanda Rivera, te sumerge con su poderoso y atrayente magnetismo en un agradable estado de trance. Este tema es considerado el primer tema trance en ser número uno en las listas de Reino Unido, en 1999, y además es el tema trance que más remixes ha tenido.

Por su parte el trío italofrancés BBE obtuvo un gran éxito en 1996 con su Seven Days and One Week, tema del género dream trance -también conocido como dream house-, el cual tuvo una existencia efímera, de 1995 a 1997, pero que ha influenciado a numerosos temas trance actuales con su melodía hipnótica y etérea (en la que suele intervenir un piano), como si de un sueño se tratase.

Por último, el dúo ruso de música trance PPK -inicialmente trío, siendo PPK el acrónimo de las iniciales de los tres-, se dieron a conocer en 2001 con el single ResuRection, que se basó en la melodía utilizada en la película también rusa Siberiada, de 1979, que aborda la historia rusa desde principios de siglo XX hasta los años 80, centrándose en una familia de Siberia. La música de este tema tiene mucho de espacial, como así lo demuestra el hecho de que en varios remixes aparezca la voz del cosmonauta Yuri Gagarin, el primer hombre en el espacio, como ocurre en este vídeo que muestra al final el lanzamiento de Yuri al espacio.

Trance, un estilo musical que nos invita a soñar -y en algunos casos a volar-.

R.O.C.

viernes, 5 de diciembre de 2008

El hipnotismo de las musas

Aunque este blog se centre en la música electrónica de los 80 y 90, me veo en la obligación de hablar de temas actuales que me tienen hipnotizados de la musa por excelencia de los 80, Madonna, y su actual discípula (padawan, para los frikis de Star Wars), Britney Spears.

Ambas empezaron bien sus respectivas carreras, si bien Madonna con mayor calidad y Britney más con un pop bailable, fácil pero suficiente y efectivo para los yankis. Madonna empezó más rebelde - nada más verla en la película Buscando a Susan Desesperadamente, donde viste de forma parecida en los canales de Venecia en el video de Like a Virgin - y Britney más pija, como chica buena de papá, pero igual o más de exitosa con su enorme hit ...Baby One More Time.

El tiempo ha demostrado que Madonna es una enorme y equilibrada artista que ha sabido adaptarse a los tiempos e innovar, mientras que el lado oscuro y desequilibrado de Britney ha salido a flote en los últimos años. Madonna cambia de estilo continuamente, pero siempre se mantiene moderna, en su línea dance y con su gran tipo a sus 50 años, como lo demuestra Give It 2 Me, el tema con el que últimamente termina sus conciertos. Este tema tiene toques altamente hipnóticos...

Pero sin embargo Britney ha vuelto a resucitar una vez más, cual Ave Fénix, y ha hecho un trabajo que me tiene totalmente hipnotizado. Es mi obligación, a pesar de la gran adicción que os puede - os va a- crear, de enchufaros a esta canción directamente a vuestro cerebro, creándoos cantidades ingentes de hormonas que os subyugarán una y otra vez con este Womanizer, hasta que alguien con sordera os apague el ordenador. No podemos evitarlo, es el hipnotismo de las musas....


R.O.C.

sábado, 29 de noviembre de 2008

El trío de Belleville, nacimiento del techno

El nacimiento del sonido techno se atribuye a estos tres chicos de raza negra que coincidieron en el instituto a principios de los 80 en Belleville, cerca de Detroit. Fue este trío - Juan Atkins, Derrick May y Kevin Saunderson -, que se conocería como Belleville Three, los que originaron el Detroit techno, precursor de la música techno. Se juntaron en la pequeña y racista Belleville, compartiendo su interés por los sonidos electrónicos y funk de un show de radio nocturno emitido en Detroit y por la música de grupos con estilos variados como Prince, Parliament y, cómo no, los omnipresentes Kraftwerk. A partir de ahí desarrollarían sus carreras en diferentes grupos, cada uno por su lado, pero afincándose en un Detroit peligroso, sumido a mediados de los 80 en una grave crisis económica y donde los tiroteos y peleas en las discotecas eran frecuentes. Esto influenciaría de manera notable el tipo de música electrónica que desarrollarían, llena de sonidos oscuros.

Juan Atkins fue el primero que utilizó la etiqueta techno para referirse a la música que estaban elaborando, el Detroit techno. Formó en 1981 el grupo Cybotron, nombre futurista mezcla de cyborg y cyclotron, con el que compone originales temas como Cosmic Cars, Clear o Techno City. Por desavenencias musicales deja el grupo en 1983, y a partir de entonces publicará diferentes discos y singles bajo diferentes pseudónimos, entre los que destaca Model 500, con los singles No UFO's y Night Drive. Escuchemos los sonidos enigmáticos de Clear (Cybotron) y Future (Model 500), donde se puede comprobar el interés en la experimentación de nuevos sonidos, con un toque claramente futurista, incluso cyborgnético.



Por su parte Derrick May empezó su carrera musical bastante más tarde que Atkins, en 1986, utilizando diferentes pseudónimos a lo largo de se carrera - menos prólífica y de menor impacto que la de Atkins-, como Derrick May y Rhythim is Rhythim. Bajo el nombre de este último elaboraría sus mayores éxitos, destacando Strings of Life (1987), con sonidos también futuristas pero más enérgico y bailable que los anteriores temas de Atkins.


Pero sin duda es la música de Kevin Saunderson la que más me atrae. También trabajará con diferentes alias y en diferentes proyectos, como Kreem bajo el que compuso el Triangle of Love o el proyecto E-dancer, con un toque más underground. El proyecto más interesante y de mayor impacto internacional será el grupo que forme en 1987 con la vocalista Paris Gray - con un interesante éxito anterior, Don't Make Me Jack -, que aportará al grupo su potente voz negra con tonalidades soul: Inner City. Con esta banda, una de las pioneras en temas dance, Saunderson venderá más de 6 millones de álbumes, encabezando en numerosas ocasiones el top de las listas de baile en EE.UU y Gran Bretaña con bombazos como Big Fun y Good Life, ambos en 1988, con los que arrasaron en las pistas de baile. Dejémonos llevar por la energía que transmiten estos dos temas, con un estilo ya más cercano al eurodance.



Quedémonos pues con la gran influencia que tuvieron este trío de chicos de Detroit en la evolución de la música techno y la influencia en particular de Saunderson con Inner City en el eurodance de los 90.


R.O.C.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Melodía en el espacio (II)

En el artículo anterior nos centrábamos en el Space Disco. Este estilo evolucionó a principios de los 80 en el Spacesynth, también conocido como Space Dance o Synthdance, a partir de artistas de italodisco influenciandos por el Space Disco y por esos sonidos electrónicos enigmáticos y futuristas, en este caso más bailables - este estilo se considera un subgénero del Italodisco -, llegando a su declive a finales de los 80.

En los temas spacesynth se hecha en falta la letra, ya que generalmente no utilizan ninguna más allá de una repetición periódica del título, como en el caso de uno de los temas más famosos del spacesynth, el Power Run de los holandeses Laserdance, uno de los grandes destacados en el género. Además de Laserdance destacó en esta particular escena espacial de los 80 el grupo italiano Koto, con temas como Visitors y Jabdah, ésta última en referencia a Jabba The Hutt, el grotesco y enorme alienígena criminal de Star Wars, como se puede ver en alguna escena del vídeo cuando dice su nombre, entre saltitos, el "pequeño saltamontes" al teclado.

Precisamente uno de los integrantes de Koto, Stefano Cundari, participó activamente en otro grupo italiano de spacesynth, Hipnosis, que remezclaron el tema Pulstar de Vangelis, tan conocido y utilizado como tema de cabecera en diversos programas de la radio y de la pequeña pantalla, y compusieron otro famoso tema, Droid. Despidámonos con este remix del tema de Vangelis, como fin de emisión espacial...


R.O.C.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Melodía en el espacio (I)

Los primeros sonidos que sonaron en el espacio - algo ridículo teniendo en cuenta que en el espacio no se transmite el sonido - fue la música disco espacial, el género Space Disco, evolucionado de la música eurodisco - género disco pop de artistas europeos no ingleses en la década de los 70- con sonidos futuristas, y amplia utilización del sintetizador, caja de ritmos y vocoders. Un género que duró muy poco, del 1977 al 1980, y coincidió con el estreno de películas épicas de ciencia ficción, entre ellas las taquilleras Star Wars y Encuentros en la Tercera Fase, de Spielberg.

Uno de los primeros éxitos de 1977 a destacar es el Magic Fly de los franceses Space, que sin letra pero con ritmos hipnóticos cercanos a Jean-Michel Jarre (no en vano comparten nacionalidad) nos llevan vestidos de astronautas a un estado de "trance espacial". También destaca en ese año Supernatural del francés Cerrone, un tema con argumento conservacionista y en contra de la experimentación humana, relativo a unos seres mutantes creados por el hombre cuando intentan luchar contra el hambre e inundan los campos con pociones químicas: la natuleza se revela y se venga, y el hombre tiene que buscar de nuevo su lugar en el mundo. Intesante argumento y letra para una también interesante melodía de fondo, explosiones y láseres incluidos.

Los artistas que representan este género suelen vestirse en fiel acompañamiento a la música, con disfraces de aliens, robots, astronautas y en general de forma futurista, tal como se muestra en el vídeo de Dee D. Jackson, Automatic Lover, donde se muestra un robot amante de una bella princesa interestelar, vestida a juego con el plateado robot, y que parece salida de Flash Gordon.

Por último, no podemos terminar sin mencionar al maestro italiano Giorgio Moroder, que compuso entre otras la banda sonora de Battlestar Galactica y Midnight Express, ambas en 1978. Nos quedamos con esta última, el tema The Chase, que aunque no tiene una ambientación scifi (la película transcurre en Turquía), tiene ritmos totalmente futuristas que me recuerdan al tema anterior de Cerrone.

Este genero evolucionaría más tarde en el Italo Disco, y más concretamente en el subgénero Space Dance o Spacesynth. Pero, como dicen en las películas de Conan, esa es otra historia...

R.O.C.

viernes, 14 de noviembre de 2008

Cantaditas, esas grandes desconocidas

Por "cantanditas" se conoce a un género evolucionado del eurodance, con ritmos más agresivos, cercano al techno, pero con la característica que siempre está cantada por la voz aguda y poderosa de una fémina. Son bastante más bailables que el eurodance, normalmente más largos (más de 5' min.), más salvajes y también más de discoteca radical. Todo aquél que escucha una "cantadita" queda fácilmente sometido a su ritmo frenético, a ese ángel que nos canta, normalmente pidiendo amor. La fantasía se desata, y si no nos la hacen desatar, nada más hay que ver las portadas con las que ilustran todos estos temas: chicas muy ligeritas de ropa, grandes pechos, "tipitos" de escándalo, y en general muy golosas (nada más ver el ejemplo que ilustra el artículo)...

Existen un elevado número de artistas de "cantaditas", pero casi todos son completamente desconocidos para el gran público. También es muy difícil conseguir los temas, a no ser en recopilatorios, no existen vídeos musicales y muchas veces es imposible encontrar información en Internet de los artistas y año de las canciones - son los gran olvidados de la wikipedia y del youtube -, con una excepción: www.discogs.com nos solucionará cualquier duda. Muchos de los artistas son españoles, como DJ Miguel Serna y el valenciano Head Hornys (Toni Martínez). Escuchemos una gran tema de éste último, In Your Eyes (uff, qué marcha), en paralelo con otro tema de los valencianos New Limit (los hermanos Amparo, José y Sebastián Ríos), uno de los iniciadores de este particular estilo, que allá por 1995 nos deleitó con Scream, interesante canción que podría ser mejor, quién sabe, si la hermanita Amparo no se hubiera saltado las clases de inglés.

Entre los temas "cantaditos" de más calidad podemos destacar, entre otros, el enorme World of Love de los españoles Clublanders y el Sweet Release de los británicos Trouser Enthusiasts. Pero por encima de todo destaco un tema del 2000 con mucha, mucha magia, y que esta vez sí viene con vídeo (aunque montado por algún fan con imágenes del Final Fantasy X-2). De todas formas las imágenes son preciosas y reflejan ese toque romántico, casi de dibujo animado japonés, con esa voz tan cálida y acogedora, y también esa base rítimica frenética que nos pone de pie. Uooo ooohhh, abrid bien los ojos porque nos llega de la mano de Astroline esta joya con la que empezamos el milenio: Close My Eyes.


R.O.C.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Mágicas maniobras en la oscuridad

Nos referimos, cómo no, a uno de los grandes grupos del synth-pop de los 80: OMD, Orchestral Manoeuvres in the Dark, el grupo británico fundado por Andy Mccluskey y Paul Humphreys, grandes admiradores de la música de Kraftwerk. Empezaron fuertes en calidad - no tanto en éxito- con su single Electricity de 1979, un canto a las energías renovables y una "pequeña" joya electrónica, con un mágico comienzo de sintetizadores "marca de la casa" y esa voz tan peculiar que parece hablarnos desde el cielo, empujada suavemente por el viento, una fuente de sonido fresca, límpida.

Su primer éxito les llegó de la mano de Messages, con un toque más misterioso y oscuro - otra mágica maniobra orquestal en la oscuridad- que habla de la importancia de la comunicación y el poder venenoso de los mensajes tras una ruptura amorosa. Esa característica melodía sintética de fondo y esa voz llorosa les acompañará en el resto de su breve carrera, hasta que se separaron en 1989 - aunque en 2006 se han vuelto a juntar para dar algunas giras-.

En 1980 lanzan el álbum Organisation, en honor a su grupo idolatrado, Kraftwerk - Organisation fue el nombre de la banda anterior de los fundadores de Kraftwerk-. Aparte de Electricity este álbum contenía una de las canciones más características del tecno-pop de los 80, con uno de los empieces más universalmente conocido, un grito a la paz y una condena al avión que lanzó a Little Boy, la primera bomba atómica sobre Hiroshima en 1945: Enola Gay. Aunque el tema que trata sea bastante lúgubre, con más de 100.000 muertos de por medio, esta canción supone en realidad un canto a la vida, una canción que siempre que la escucho me lleva a un estadio de buen humor y euforia, quizás por transmitir la idea de un futuro mejor. Siempre que me acuerdo de ella me veo bailando, dando saltos. Quizás esto mismo le ha transmitido al que yo considero Maestro del dance, Sash!, pues en 1998 sacó un remix que estoy en la obligación de poner: la mezcla del para mí mejor grupo de tecno-pop de los 80 con el mejor artista dance me lo ordenan imperiosamente. Quién sabe si la versión del maestro puede mejorar incluso a la original!!



El siguiente álbum, Architecture & Morality, fue considerado por la crítica el mejor álbum del grupo. Incluía Souvenir, su mayor éxito en listas británicas. Pero sin duda la obra de más calidad del grupo, una auténtica obra sinfónica que siempre escucho en el coche subiendo algún puerto con paisajes sobrecogedores para estar a la altura de la canción, es Maid of Orleans, que trata de la heroína Juana de Arco. Una obra maestra que en cada compilación que hago siempre coloco para finalizar el disco - será, quizás, porque no hay forma mejor de acabar un disco-. Con todos ustedes, los reyes del tecno-pop de los 80, las mágicas Maniobras Orquestales en la Oscuridad....



R.O.C.