Aunque la música de la década del 2000 no sea en principio objeto de este blog no me resisto a escribir este breve artículo sobre la música dance que nos inunda en los últimos años y que gozamos continuamente en la pista de los bares para todos aquellos que tenemos la "sana" costumbre de ceder a la tentación de la noche y salir de marcha con los amigos. Si bien en el dance de los 90 lo que predominaba era el estilo eurodance y la gran calidad y originalidad de los temas, esta nueva década nos ha traído multitud de estilos evolucionados de aquél y lo que predomina es el house, o afinando más el electro house, subgénero del house. En este estilo destacan los grandes Eric Prydz, David Guetta o Benny Benassi. En esta década abundan las versiones de temas tecno-pop ochenteros debido muchas veces a la falta de originalidad que impera últimamente, pero también hay grandes éxitos que debemos mencionar.
Hagamos un recorrido por los últimos años, esos grandes hits que no hemos parado de bailar una y otra vez cada que la ponían por la noche. Nos remontamos al 2005 y encontramos un éxito que creo fue la mejor canción del año: Remember, de The Underdog Project. Gran tema playero, veraniego, con ese toque nostálgico de recuerdo, como bien indica su título: "Maybe you remember / when we met on the beach / when you showed me the way", en clara referencia al primer polvo (playero en este caso). Este tema utilizaba el recurso cada vez más frecuente de mezclar el inglés con el español (y es que lo latino está de moda), que junto con el nanananananie, que nadie puede resistirse a tararear, contribuyó al éxito de la canción. El vídeo no deja de ser el clásico del verano, con chicas guapas, cuerpos bonitos, mucha luz, mar, palmeras y colores intensos. Este tema ha sido versionado por David Tavare, pero me quedo con el original.
Al año siguiente hubo dos temas que yo particularmente no paraba de oir cada vez que salía de fiesta: el I Don't Feel Like Dancing de The Scissor Sisters (aludiendo a la postura de la tijera que emplean algunas bolleras, qué cachondos!) y el World, Hold On (Children Of The Sky) de Bob Sinclair. Creo que este tema arrasó por sus silbidos (recurso que ya utilizó en su anterior éxito, Love Generation, junto con el protagonista, un niño) y ese ritmo de fondo un tanto espacial, que alcanca su éxtasis al final de la canción.
En el 2007 es obligatorio mencionar dos temazos: Proper Education de Eric Prydz y Tell Me Why de Supermode. Este último es una mezcla de dos canciones de Jimmy Somerville, la música la toma de Smalltown Boy y la letra de Why. Por la calidad del vídeo y el mensaje que transmite (salvemos el planeta) nos quedamos con el tema de Prydz, un remix del Another Brick In The Wall, Part II de Pink Floyd, que presenta unos colegiales en su labor de ahorro de energía aderezado con saltos acrobáticos.
Y en este año 2008 el tema Shine On de R.I.O. brilla con luz propia. Un tema altamente positivo, como el vídeo playero que lo acompaña, donde se nos muestra a un predicador compartiendo su amor a todas las caras (y culos) bonitos que aparecen. Un fallo de este vídeo es quizás cuando enfocan la cara del predicador, uff, qué susto se lleva el espectador! Bueno, a disfrutarlo, que también en este nuevo milenio se hacen temas buenos (por supuesto sin llegar a la alta calidad de los temas dance noventeros)
Será una de las pocas costumbres importadas de América que, lo reconozco, me gustan. Será por los disfraces de brujas, duendes y demás, aunque yo no me disfrace? Será porque se celebra de noche? Será por el misterio que envuelve esta celebración, que yo siempre relaciono con niebla, esqueletos, cementerios? Será porque se trata de una fiesta de origen céltico? Claro, en nuestra víspera de Todos los Santos se suponía que los espíritus salían de los cementerios para resucitar, con lo que los celtas decoraban sus casas con huesos y calaveras para que los muertos pasaran de largo asustados.
Bueno, es una fiesta misteriosa, muy gótica. Y qué mejor tema para acompañarlo que el mejor tema de los mejores góticos: The Cure. Para quienes leáis este blog, disfrutad este Just Like Heaven en esta noche de Halloween. Ay, se me ponen los pelos de punta, como a Robert Smith!! Esta noche habrá que salir para encontrarse con las brujas...
Sin duda los 80 ha sido una década de libertad expresada también a través de la música. Una libertad en la manera de pensar, expresarse y componer, una nueva ola manifestada con el new wave de finales de los 70 que dio lugar la aparición de nuevos géneros en los 80 - como el New Romantic de Spandau Ballet y Duran Duran - eminentemente electrónicos y con una nueva estética tanto en la manera de vestir como en los peinados. Qué mejor prueba que los peinados imposibles del vocalista de A Flock Of Seagulls, Mike Score, en su vídeo Wishing (If I Had A Fotograph Of You); no en vano nuestro amigo Mike fue anteriormente peluquero, claro!
Pero la mayor faceta de libertad en los 80 se consigue en la libertad de expresión sexual: el libertinaje de los 80. En multitud de temas musicales, letras y vídeos, vestuario y maquillaje, estética en general de grupos, se deja abierto una homosexualidad latente. Libertad para salir del armario, libertad para cambiar de acera que es aceptada en general por el público. Que sean o no en realidad maricones o lesbianas es lo de menos; importa más el plasmar la libertad de expresión y con ello "subirse al tren" de la nueva generación, la nueva ola de jóvenes ansiosos de eliminar la represión sexual. Grupos como Modern Talking, Erasure o el Culture Club de Boy George eran muy bien considerados en la comunidad gay, ya que sus temas tenían un toque afeminado tal como puede apreciarse en los movimientos del cantante de Erasure en el vídeo de Sometimes (no en vano Andy Bell era un gay declarado).
Pero sin duda el mariposón más famoso de los 80, aquel que escuchando cualquiera de sus temas en su etapa de Bronski Beat o en la de The Communards o en su última etapa en solitario no nos deja dudas de que ese chico nació ya directamente en la acera de enfrente, es el escocés más fácilmente identificable: Jimmy Somerville, que no, no sufre síndrome de Down (aunque lo parezca). Esos grititos agudos no dejan lugar a duda, sobre todo en su mejor tema, Smalltown Boy, considerado como un himno gay. El vídeo lo explica todo.
En los dos últimos artículos hablábamos de la magia de la noche y de poderosa energía, lo cual se puede resumir en una única cantante y un único tema que auna fuerza, mucha garra y marcha nocturna: Voy a Mil (1984) de Vicky Larraz en su efímera etapa con Olé Olé (1983-1985). Decía Vicky en esta canción que "la noche quema tanto", yo más bien diría que la que quema, abrasa, es ella. Una simple plataforma, fondo negro, cuatro figuras que le acompañan, y esa explosiva Vicky Larraz enfundada en traje de arlequín y guantes negros que brilla tanto o más que sus pulseras. Sin duda creo que la respuesta a su pregunta es fácil: ella nunca se quedará quieta.
Vicky Larraz era una cantante con mucha casta y oficio, que se apoderaba del escenario en cuanto sonaban las primeras notas del sintetizador; toda una virtuosa de la actuación en directo, que se dejaba llevar por la música en un éxtasis contagioso. A esta gran artista no le hacía falta grandes decorados ni costosos medios técnicos. Le bastaba con su carisma y sus movimientos frenéticos pero no faltos de elegancia, que atrapaban al espectador, recibiendo toda su poderosa energía. Lo corrobora cualquier actuación en directo, de la que elegimos su más famoso tema No Controles, primer single con Olé Olé (se lo regaló Nacho Cano, de Mecano) en 1983 que arrasó en España e Italia (el vídeo mostrado es una de sus actuaciones en Italia), y otro conocido tema ya en solitario, Bravo Samurai, con un cierto toque sevillano, con el cual participó en el extinto festival de la OTI en 1987. Impresionante Vicky, preciosa y radiante con cualquier vestido y en cualquier escenario. Sin duda, me quedo con esa gran actuación en Italia, que seguro a todos nos excita, con ese modelito y esos movimientos....
Pero aparte de sus actuaciones en directo también hay que destacar un original vídeo musical de su gran tema Conspiracion, una canción en clave operística (de hecho es una versión de la ópera Carmen de Bizet) incluida en el primer LP de Olé Olé, considerado uno de los mejores vídeos de 1983. No en vano podría haberlo filmado el mismísimo David Lynch, con esa niebla perpetua en la noche, esos rojos y verdes intensos entre fondo oscuro, esas escenas de bar y de cama con sencillos decorados... Un vídeo y una canción que seguro a más de uno traen buenos recuerdos.
Más de una de las consideradas grandes artistas del momento tendrían que tomar clases de baile, y de carisma en el escenario, de Vicky Larraz, toda una estrella aún en el firmamento.
Existen multitud de canciones que cantan a la noche. Y es que la noche tiene algo que el día no logra igualar: ese halo de misterio que la envuelve, que la hace especial. En la noche suceden cosas diferentes, se conoce gente diferente, anécdotas extrañas y locuras tienen lugar en ese ambiente festivo. Y es que, ya lo decían los Bee Gees en su Night Fever, himno de la música disco de finales de los 70, la fiebre se desata en la noche.
No sólo la noche está muy presente en la música disco. Multitud de estilos han tomado la noche como punto de referencia en sus letras. En el italodisco destaca el tema Self Control de RAF, épica canción nocturna que con su empiece lo resume todo: "Oh the night, it's my world". La noche también genera calor, ardor; Sandra y su In The Heat Of The Night nos lo demuestra. Otra entre las grandes es In The Night de Daydream, que nos enseña la magia de la noche a través de sus sintetizadores y la voz sugerente de la bella vocalista, como puede apreciarse en el video, que nos muestra que en la noche también uno se enamora. Cercana en estilo y calidad el Touch In The Night de Silent Circle. Otros grandes artistas de italodisco como Azul y Negro, Ken Laszlo, Brian Ice, Facts & Fiction y Valerie Dore también han utilizado la noche en sus temas.
Pero si hay un estilo musical que ensalza la noche como ninguno no es otro que el dance. Es ahí donde se genera la simbiosis perfecta: una música dance que se debe escuchar de noche y una noche en la que se debe bailar y escuchar música dance. Lo demuestran temas como la potente Because The Night versionada por Jan Wayne, el Tonight de Kryss, el Feel The Heat Of The Night de Masterboy o, como no, dos grandes obras maestras del eurodance de los 90, muy relacionadas: Ritmo de la Noche de Mystic y The Rhythm of the Night de Corona. Yo antes de salir de noche siempre las escucho... porque me dan mucho ritmo!
Si hay una canción que resume la energía que desprende el Hi-NRG (High Energy) no es otra que el High Energy de Evelyn Thomas, tema que influyó tanto en este estilo como para aportarle el nombre. En el vídeo podemos ver a la enérgica cantante (que bien podría ejercer el papel de la malvada Cruella De Vil o también, con esos rasgos acerados y ojos saltones, de una momia resucitada), elevar las manos y la mirada al cielo, en éxtasis, cada vez que llega el estribillo.
El Hi-NRG se caracteriza por una base electrónica rítmica y fuerte, casi extrema, con graves poderosamente cadenciosos y unos agudos potenciados normalmente por la voz enérgicamente femenina de la vocalista, que entona un estribillo desbordante de energía coincidiendo con el título de la canción. Por tanto, predomina una "alta energía" y sonidos de tono extremo.
Dentro de esta categoría se pueden considerar dos tipos de Hi-NRG. Primeramente, uno con un toque más disco, el Hi-NRG Disco como evolución del sonido disco de finales de los 70. El famoso tema de Evelyn Thomas o el Searching (I Got To Find A Man) de Hazell Dean son claros exponentes de este estilo.
Pero el Hi-NRG en mi opinión más interesante es aquel surgido en Canadá y que puede considerarse como una evolución del italodisco, destacando grupos como Trans-X o Lime, y que se conocía en Europa por Canadian Disco. Sin duda el tema que más destaca dentro de este estilo más moderno es, con permiso del Living On Video de Trans-X, el ampliamente versionado You Spin Me Round (Like A Record) de los ingleses Dead Or Alive. Un tema que, como el High Energy de Evelyn Thomas, desborda energía por los cuatro costados.
Es en la fase REM ('rapid eye movement') cuando se produce la mayor parte de los sueños que luego se recuerdan. 1994 fue un año musicalmente en fase REM, porque en él se compusieron tres grandes temas que compartían alusiones a esta volátil creacion.
Con Dreams (Will Come Alive), el grupo 2 Brothers On The 4th Floor alcanzó el número uno de las listas en Holanda, su país. La canción transmite energía y optimismo, a la vez que representa bien la esencia formal del eurodance, con sólida base electrónica, voz solista femenina -en este caso, una poderosa Des'Ray- e intercalados raperos, a cargo de D-Rock.
Muy similar en su estilo es Let The Dream Come True, del suizo René Baumann, conocido como DJ Bobo (al parecer, el nombre procede de un personaje de cómic). Para los aficionados a los vasos comunicantes, diremos que en 1993 emprendió un tour en directo con otros dos grandes del eurodance, Culture Beat y Haddaway. Una de las cantantes que colaboraba con este último se convirtió en la mujer de René.
Aunque el videoclip sea diferente al anterior, es curioso que también aparezca en él un niño, quizá como figura que encarna el cumplimiento del sueño.
Por último, Sweet Dreams de La Bouche, todo un clásico de la música de baile, con la voz y la belleza de la tristemente fallecida en accidente aéreo (2001) Melanie Thornton. Quizá desde donde se encuentre sueñe dulcemente que ahora la estamos escuchando.
Sash!, un equipo productor y DJ alemán formado por tres personas y capitaneado por Sascha Lappessen, encadenó entre 1997 y 1998 un notable número de hits dance a nivel mundial y que le lanzaron a la fama, un tanto efímera, pues de este trío alemán poco se oye a nivel de calle desde que entramos en el nuevo milenio.
Sash! empezó fuerte en 1996 con su primer single It's My Life, que tuvo una buena acogida en las pistas de baile europeas. Continuó al año siguiente con Encore Une Fois. Este tema, grabado en francés, agradecía a todo el mundo en su versión Original Edit el éxito inesperado de su primer single, anunciando a los cuatro vientos que Sash! ha vuelto. Una vuelta gloriosa: número 2 en las listas inglesas y buenas posiciones en otros países europeos.
Durante 1997 y 1998 este grupo nos desbordó con la enorme calidad de sus temas, acumulando en un bienio lo que casi nadie consigue en toda su carrera: la frenética Ecuador, la insuperable Stay, el alegre tema La Primavera, la sofisticada Mysterious Times, la animada Movemania.
En la década del 2000 ya nunca volvería a alcanzar ese toque mágico con que nos deleitó al finalizar el milenio. Sin embargo, todos sus temas siguen en general siendo muy buenos, con ese toque electrónico de fondo marca "Sash" inconfundible, voz normalmente femenina, refinada y poderosa, vídeos más comerciales, y marcha, mucha marcha. Prueba de ello son los singles Adelante, I Believe y el recién Raindrops (Encore Une Fois part II) que vuelve a recuperar, una vez más, su primer gran éxito, eso sí, adaptado a los nuevos tiempos más carnales (nada más ver las "caras bonitas" del vídeo).
Os dejo, una vez más, a solas con Sash!, ... el Maestro.
Así fue considerada en su país de origen, Alemania, a finales de los 80 en su momento más dulce, cuando se la conocía como la "European Queen of Pop". Sandra Ann Lauer empezó su carrera musical a finales de los 70 en el grupo Arabesque, un trío de féminas en la que ella era la vocalista principal.
Con Arabesque, Sandra grabó un número considerable de singles, primeramente con ese toque disco de finales de los 70, pasando por baladas y evolucionando finalmente a un toque más italodisco, según la moda del momento, y alcanzó un notable éxito en Japón. A destacar en este blog sus últimos singles, más electrónicos, Time To Say Goodbye (1985) y Ecstasy (1986).
Pero su fama llegaría como solista, en la época en la que se casó con Michael Cretu, conocido compositor de temas electrónicos como Samurai y creador del proyecto Enigma, adoptando el apellido de su marido. Sandra Cretu trinfó en Europa con su primer album, su mejor creación, con dos grandes éxitos que alcanzaron los números uno en varios países, María Magdalena e In The Heat of the Night, temas de una gran calidad donde se apreciaba la influencia de su marido.
Sandra tendría otros éxitos con Enigma, grupo de estilo ambient al que aportaba su elegante voz femenina, destacando Sadeness; pero si existe un tema de Sandra que nos enamora de verdad ése no es otro que la versión desbordante de alegría y optimismo que realizó en 1987 de Everlasting Love, superando en calidad y estilo a la versión que realizaron los mismísimos U2. Magia para los oídos, amor para siempre.
La radio, nuestra fiel amiga, ha sido ensalzada en numerosas canciones. A destacar aquel mítico tema Video Killed The Radio Star de The Buggles que curiosamente, quién lo diría, no es de la década de los 80, sino de 1979.
De todas formas se trata de un tema ochentero por excelencia, electrónico y con toques futuristas, que desprende una frescura y alegría desbordantes, a pesar del tema de la canción. El vídeo se hizo famoso a raíz de ser el primero emitido por la MTV, confirmando así la letra de la canción: el vídeo destruye a la radio.
Otro cántico a la radio se produce poco más tarde, en 1982, de la mano de Queen, con la magnífica Radio Ga Ga, uno de sus temas más electrónicos y reconociblemente ochenteros.
En el magnífico vídeo los miembros de la banda británica se meten en el mundo futurista ideado por Fritz Lang en 1927, en aquella joya llamada Metrópolis, una obra maestra de la ciencia-ficción.
La letra de este temazo, que no tiene desperdicio, queda resumida en aquel "You made us feel like we could fly". Y es que la radio, como la ciencia-ficción, nos hace volar... Nos hace soñar.